Si echamos la mirada atrás unos cuantos años veremos cómo los vídeos de bodas de nuestros padres se podrían catalogar como reportajes de bodas cortados por un mismo patrón. Antiguamente se reunía toda la familia en la sala con refrescos y algo para picar porque la hora y media de película no te la quitaba nadie.

La gente nos pregunta que por qué nuestros vídeos de bodas son más cortos. Pues bien, hemos evolucionado tanto tecnológica como socialmente por lo que en muchas ocasiones, los reportajes a parte de enseñarse en casa se enseñan en redes sociales como Facebook, Instagram o Twitter. Ahora tu amigo de Estados Unidos puede ver el vídeo de tu boda a 6000km. de distancia sin tener que desplazarse. Si a eso añadimos un poco de creatividad, los vídeos de bodas pueden llegar a ser originales y con gusto. Eso sí, donde no hay, no hay por lo que nos gustan las parejas con carácter y con decisión, que valoren cada detalle y con buen gusto ya que sois vosotros quienes realmente hacéis el vídeo.

Es complicado resumir uno de los días más esperados de vuestras vidas en vídeos tan resumidos pero nosotros lo hacemos, y lo hacemos bien. Sabemos que es imposible gustar a todo el mundo, por lo que no intentamos hacerlo.

Si realmente os gusta lo que veis no dudéis en escribirnos, puede que no os cojamos el teléfono inmediatamente por estar cogiendo olas pero contad con que en un plazo máximo de 24h. nos pondremos en contacto con vosotros.